
¿Los hombres quieren una nariz pequeña?
Cintia Lepere | 3/3/2008 | Archivado en Cuidados, Estilismo |La nariz masculina es portadora mitos. Se dice que cuanto más grande es la nariz, mayor será el tamaño del miembro viril de quien la lleva. Sea cierto o no, la nariz de gran tamaño es un rasgo de personalidad. Incluso actores como Adrien Brody o Gérard Depardieu le deben un alto porcentaje de su popularidad a sus narices. Y aunque Tom Cruise también se catapultó a la fama de la mano de una nariz prominente, con los años decidió operársela. Al igual que Cruise, muchos son los hombres que hoy quieren llevar adelante cirugías plásticas con la finalidad de reducir el tamaño o corregir la forma de su nariz.
La rinoplastía (la cirugía estética de la nariz) está segunda en el ranking de las más pedidas entre los hombres. El objetivo de esta intervención quirúrgica es corregir todos los defectos que afecten las estructuras que conforman la anatomía de la nariz (defectos de la piel, los huesos nasales, los cartílagos nasales, el tabique o algunas estructuras funcionales como los cornetes, que por problemas funcionales crónicos, también pueden alterar la forma de la nariz)
Al momento de seleccionar, junto al cirujano plástico, la nariz deseada hay que tener en cuenta algunos puntos: las estructuras masculinas son mucho más grandes y fuertes que las femeninas, por lo que hay que tenerlas en cuenta a fin de evitar resultados femeninos. Además, la punta de la nariz masculina es naturalmente muy bultosa y poco definida.
El resultado final de una rinoplastía masculina debe ser una nariz con punta armónica, dorso recto, definida, proyectada y rotada lo suficiente para generar un ángulo máximo de 90 grados entre la nariz y el labio superior.
Las rinoplastias masculinas tienen la ventaja de llevarse a cabo a través de los orificios nasales evitando el riesgo de dejar cicatrices externas. Una vez finalizada la cirugía, el proceso inflamatorio tiende más corto que en las mujeres debido a que hay menor fragilidad en los capilares de la piel. En el periodo post-operatorio es fundamental aplicar hielo las primeras 48 a 72 horas, elevar la cabecera de la cama tanto como se pueda y realizar limpiezas nasales con aplicadores para evitar estornudos. La incapacidad promedio es de 4 días y el periodo de recuperación es de 2 a 3 semanas. El resultado final podrá ser apreciado recién terminado el periodo de cicatrización de la nariz. El mismo puede tener una duración de 6 o 12 meses.
Más allá de los complejos y los estándares de belleza, lo importante es reconocerse así mismos frente al espejo. Si ello implica una nariz diferente a la que les ha dado natura, no hay motivo para dudar llevar a cabo una rinoplastía. Sin embargo, si la decisión no deviene de un dilema personal, lo mejor es tomarse el tiempo de pensar y aceptarse.

1 Comentario »
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Pues…mi nariz no es que sea de las clásicas, si no más bien al contrario, pero con el paso de los años y superados complejos adolescentes me acostumbré a ella. La gente a la que le gusto dice que es mi “personalidad”, yo no diría tanto pero es algo que no me operaría. Y hablo desde el punto de vista estético si entrar en “pormenores” quirúrgicos y el pavor que me dan.
Comentario de peritoni — 04/03/2008 #